La investidura presidencial de Orsi es la octava, desde 1985, cuando terminó una dictadura cívico-militar de 13 años que dejó unos 200 detenidos-desaparecidos, una herida aún abierta para muchos.
Orsi, el tercer mandatario de izquierda en Uruguay después de su mentor Mujica (2010-2015), y el fallecido Tabaré Vázquez (2005-2010 y 2015-2020), jura lealtad a la Constitución hacia las 14H00 (17H00 GMT) ante el Parlamento en pleno.
Luego en auto se traslada hasta la céntrica Plaza Independencia, donde Lacalle Pou le entrega la banda presidencial y queda oficialmente investido en el cargo.
Delegados de más de 60 países, entre ellos el rey de España y los presidentes de Alemania, Armenia, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y República Dominicana serán testigos de la asunción.
Por su parte, el presidente Javier Milei no asistió debido a la inauguración de la nueva legislatura en Argentina.