Ella era prestamista en ese municipio del Cesar
Internacional.- En diciembre de 2022, la muerte de Marlon Lora, pastor evangélico, su esposa y su hija Ángela conmovió a la comunidad colombiana, cuando sicarios irrumpieron en el restaurante donde se encontraban las víctimas y abrieron fuego, dejando un saldo de tres muertos y varios heridos entre los que estaba el hijo del pastor, Santiago Lora, que falleció dos días después en la clínica de Alta Complejidad de Aguachica (Cesar).
Tras el asesinato, el pasado 22 de enero en Medellín, de Zaida Andrea Sánchez Polanco conocida como alias "la Diabla", excompañera sentimental de un presunto narcotraficante de la región Caribe que sicarios habrían confundido con la familia de Marlon Lora asesinada, las investigaciones para dar con el paradero de los cerebros del crimen continúan.
De acuerdo a la información recavada por el diario la Semana, se conocieron nuevos detalles del proceso que adelanta la policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación para encontrar a los responsables. Por ahora, hay dos capturados: unos hermanos venezolanos que habrían gestionado la logística para acabar con la vida de Zaida Andrea Sánchez Polanco.
Ella era prestamista en ese municipio del Cesar y desde el 29 de diciembre de 2024 es noticia porque, según las averiguaciones preliminares, el ataque armado en el que murieron los cuatro familiares cristianos iba dirigido hacia ella; sin embargo, la mujer lo negó en su momento.
Nuevas revelaciones
El comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el general William Castaño, aseguró este 25 de febrero que alias "la Diabla" estaba siendo perseguida mientras se movía por diferentes rincones del país después de la matanza de la familia Lora Rincón en el mes de diciembre.
“Estos sujetos que cometieron el homicidio de la señorita conocida como la Diabla la venían siguiendo por diferentes partes del país. Sabemos que esta mujer salió el 29 de diciembre de Aguachica, se desplazó a la ciudad de Bogotá”, dijo el alto mando de la institución.
Ella estuvo residiendo un tiempo en la capital del país, salió de allí porque el clima no le era agradable y terminó en Medellín: se hospedó en un hotel donde fue atacada a disparos el pasado 22 de enero. Su objetivo era arrendar una vivienda en la ciudad para vivir junto a su hijo.
La persecución
El general William Castaño agregó que los dos hermanos venezolanos tenían la lupa puesta sobre ella: “Estos sujetos de nacionalidad venezolana venían haciendo el seguimiento a esta persona y, lamentablemente, los hechos ocurren acá”.
Castaño reveló a la Semana que los dos ciudadanos sindicados por este crimen se desplazaron hacia la ciudad de Barranquilla y allí fueron capturados por la Policía Nacional. En medio de las audiencias, se indicó que habrían tenido protagonismo en el crimen.
Los dos compraron la motocicleta en la que se movilizó el sicario; uno de ellos siguió el crimen desde un establecimiento comercial y el otro, aparentemente, condujo al homicida a bordo del automotor y escaparon en el mismo una vez se aseguraron que "la Diabla" estaba muerta.