El pasado viernes, el Ministerio de Exteriores de Brasil cuestionó los malos tratos sufridos por los deportados durante el vuelo desde EE.UU. a Belo Horizonte. El avión no alcanzó su destino debido a un problema técnico y tuvo que aterrizar en Manaus. Los repatriados, que finalmente fueron trasladados a Minas Gerais el sábado, denunciaron agresiones, amenazas y un trato degradante por parte de los agentes de la inmigración estadounidense. Algunos de ellos afirmaron haber estado esposados durante 50 horas, sin aire acondicionado en el vuelo y padeciendo abusos.
"Las autoridades brasileñas no autorizaron el vuelo chárter a Belo Horizonte, el viernes por la noche, debido al uso de esposas y cadenas y al mal estado del avión, con el sistema de aire acondicionado averiado, entre otros problemas, y por la protesta de los 88 nacionales a bordo ante el trato indigno recibido. El grupo pernoctó en Manaus y embarcó en la tarde de ayer en vuelo de la Fuerza Aérea Brasileña hasta la capital minera [Minas Gerais]", detalló la Cancillería.
Desde el organismo enfatizaron que tal tratamiento viola los términos del acuerdo de 2018 con Estados Unidos, que prevén un trato digno, respetuoso y humano para los repatriados.
Al poco de iniciar su nuevo mandato, el presidente de EE.UU., Donald Trump, ordenó deportaciones masivas de migrantes indocumentados sin que se precise una decisión judicial. Ya durante la campaña presidencial, el republicano prometió poner en marcha el mayor programa de expulsiones en la historia del país.