De acuerdo con lo informado por The Wall Street Journal, programas como la formación antiterrorista en Somalia, el tratamiento del VIH en Uganda, la incautación de drogas en Colombia o el de prótesis para refugiados de Birmania, entre otros, quedaron repentinamente en un limbo.
Reportaron que las ONGs y grupos de ayuda que se beneficiaban de financiación gubernamental recibieron órdenes de "suspensión del trabajo" para que no utilizaran los fondos estadounidenses que ya habían recibido.
Según reseñó el medio AP, al menos 56 altos funcionarios de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) fueron puestos en licencia este lunes bajo la sospecha de que opusieron resistencia al cumplimiento de las políticas presidenciales.
Se indicó que se lanzó una investigación en torno a sus supuestos esfuerzos por frustrar las órdenes de Trump.