Ante este panorama el partido Frente Amplio, el cual es representado por Orsi, planean una estrategia con el expresidente Mujica para obtener el 50 % de los votos necesarios, esto al ser el político más popular de Uruguay.
“Mujica es un activo muy importante para el FA y se jugó en estas últimas semanas en spots de campaña en los que llamaba a votar por Orsi. Pienso que el FA va a apelar a lo mismo pero no tanto para atraer votos, porque los votos que hay que atraer no son tan sensibles a Mujica, sino para motivar a la militancia a buscar el voto a voto, que fue lo que pasó hace cinco años. Mujica es muy bueno para mover a la militancia”, dice a El País Mariana Pomiés, directora de la consultora Cifra.
Para Pomiés, el principal desafío de aquí al 24 de noviembre, es el mismo tanto para Orsi como para Delgado: construir el liderazgo que hasta ahora no han demostrado. “Han hecho una campaña en la que se han lucido poco, han hablado poco masivamente”, señala Pomiés.
Según los datos de la Corte Electoral, Orsi obtuvo el 43,94 % (en 12 estados del país) de los votos sobre el 26,77 % (en 6 entidades uruguayas) del Partido Nacional, por parte de Delgado, pero ambos no percibieron el 50 % requerido para ser electo.
Los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta, tuvieron reuniones este lunes para comenzar a definir la estrategia para las últimas cuatro semanas de campaña electoral.
Además este martes tienen previsto tener otros encuentros con la orgánica de la coalición de izquierda y con los líderes de los espacios que llegaron al Parlamento.