A solo a dos semanas para que se realice la segunda vuelta de las elecciones
Colombia.- A solo a dos semanas para que se realice la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, entre el izquierdista Gustavo Petro y el populista independiente Rodolfo Hernández.
Exactamente redoblan esfuerzos para seducir al electorado, con actos privados y de corte íntimo y sin baños de masas, indican los medios internacionales.
Petro, candidato de izquierdas del Pacto Histórico, fue el más votado en la primera vuelta con 8.527.768 papeletas, equivalentes al 40,32 %, y tendrá que definir la Presidencia con el populista Hernández, de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, que recibió 5.953.209 votos (28,15 %).
Al respecto el candidato del Pacto Histórico insistió en que solamente necesita un millón de votos para ganar, explicó en qué consiste el “acuerdo nacional” que le propuso a su rival en las urnas, dijo en esta entrevista con EL TIEMPO.
Además, afirmó que si llega a la jefatura del Estado el primer proyecto de ley que presentará será la ratificación del Acuerdo de Escazú, que sigue atascado en el Congreso, en estos momentos.
Tras una semana de la primera vuelta, ¿cómo está viendo el panorama electoral?
Creo que toda la votación conservadora de este país, en términos de la gente que realmente no quiere el cambio, se aglutinó en la otra candidatura. Y lo contrario, un sector de la sociedad que quiere que este país cambie, se unió al lado nuestro. No creo que sea una reproducción del viejo uribismo-antiuribismo que Uribe usó para generar una construcción de sectarismos y odios. A pesar de que hay una distancia política entre un sector y otro, se pueden construir las avenidas, los consensos de las grandes reformas.
¿Usted contempló seriamente que Rodolfo Hernández podría pasar a la segunda vuelta?
Sí, aquí fue estudiada esa posibilidad.
¿Entonces no lo sorprendió?
No. Se veía muy claramente en las tendencias. El segundo siempre fue Hernández. Federico nunca conquistó esos espacios de opinión ni el voto uribista. Rodolfo fue mucho más capaz en eso a través de su carácter.
Hay quienes dicen que con el paso de Rodolfo Hernández a la segunda vuelta usted perdió el discurso contra el Gobierno, contra Duque y contra el continuismo. ¿Eso es cierto?
El continuismo va a entrar allí, va a intentar ser gobierno. Eso dependerá del resultado electoral. La corrupción está ahí. Incluso en la misma familia del candidato. Incluso en el candidato. Los indicios son muy fuertes alrededor de una persona que realmente es un hombre de negocios, que cuando entra a la política la usa para hacer negocios y esa es la definición de la corrupción. Aquí lo que queremos es acabar con la corrupción. Una Colombia igual a la que tenemos hoy estaría allí; una diferente, que no significa simplemente un cambio de gobernante o partido, sino de la visión económica, social y del mundo, está acá.
¿Es decir que si Rodolfo Hernández es elegido, usted no pelearía con él ni sería su enemigo?
En democracia, cuando hay segunda vuelta, el que gana es el gobierno y el que pierde es la oposición. Si yo gano, él es la oposición. En una democracia oposición y gobierno no deben odiarse, deben obviamente criticarse, si es el caso, controlarse o construir perspectivas comunes.
Mucha gente dice que en la primera vuelta se demostró que la mayoría de la gente quiere el cambio, pero todavía hay temor a elegir a un exguerrillero con ideas de izquierda como Presidente. ¿Usted qué opina?
En cualquier persona siempre habrá temores. La realidad de las elecciones es que hubo 8,5 millones de electores que apostaron firmemente por cambiar a Colombia con Petro y Francia Márquez. No comieron de la piel, del racismo, del sectarismo, del prejuicio de las campañas que generaban miedo o temor. Esa fue una fuerza fundamental y solo se necesita, hoy por hoy, de acuerdo con esos tracking que se han publicado, un millón de personas más. Estamos muy cerca.
¿Y cómo va a hacer en estas dos semanas de campaña para conquistar ese millón de votos?
Lo primero es que si usted observa el resultado del domingo, las regiones que votaron mayoritariamente por Petro tuvieron más alta abstención. Las que votaron por Rodolfo tuvieron menos abstención y ahí hay un campo bastante grande. Hay una tendencia hoy ante un candidato que era desconocido el domingo, que provoca un salto, una sorpresa, porque la mayoría esperaba otra cosa. Nosotros esperábamos que él ganara, pero la mayoría de la sociedad pensaba otra cosa y no tenía los mismos elementos de juicio. Esa sorpresa es seguida por una búsqueda de la ciudadanía de saber de quién se trata. En eso creo que no le está yendo bien.
¿Por qué?
Porque de la idea de que es un candidato anticorrupción, lo que va a apareciendo es que está acusado de corrupción y en una fase elevada por la calidad y la gravedad de los indicios. Ya está en manos de los jueces, no de los fiscales. Eso provoca, incluso, que si fuese elegido, entraría a la Corte Suprema con un grave problema para Colombia.
¿Cómo es el proceso que se abrió contra usted en España por el secuestro de Pacheco y qué tanto lo puede afectar?
Esa es una composición de la alianza entre la extrema derecha colombiana con la española. De facto, casi que automáticamente, el acuerdo de paz con el M-19 no permite procesamientos nuevos sobre hechos que hayan sucedido en el periodo de la insurgencia. No se puede iniciar un proceso con eso que anuncia la prensa en España, sin que haya habido un impulso desde el Estado colombiano. No son los familiares de Pacheco. Los están buscando.
Hay que investigar quién inició eso, pero el impulso tiene que haber provenido por alguna sección del Estado colombiano. Eso se llama una ruptura del acuerdo de paz con el M-19 con un objetivo político.