Por su parte, un portavoz de la Marina Real británica explicó al medio que no se suavizaran los requisitos de reclutamiento, ya que durante los entrenamientos todos deberán pasar una prueba de natación. Sin embargo, la fuente reveló que hay una preocupación interna por la posibilidad de que se rebajaran los estándares, por ejemplo, permitiendo que los aspirantes "autodeclaren" que saben nadar.
Asimismo, aquellos candidatos que no superen el examen, permanecerán en la primera fase de formación básica mientras reciben clases de natación, reseña Sky News. En ese sentido, el informante explicó que tales aspirantes estarían en nómina, financiada desde el presupuesto, y aumentarían las cifras de contratación, pero sin convertirse rápidamente en marineros que puedan ser desplegados.
La crisis de reclutamiento sigue siendo un gran problema para la Marina del Reino Unido. En diciembre del año pasado se lanzó un programa que pagaba 600 dólares a los marineros que logren convencer a sus amigos que se alisten.