"Estamos pasando de un mundo en el que éramos bastante libres de hacer lo que quisiéramos a otro en el que nos sentimos amenazados con mayor regularidad [...] Ahora nos entrenamos para otras misiones, en particular para lo que llamamos guerra de alta intensidad", declaró.
En torno a esto, el conflicto entre Rusia y Ucrania se extiende también al Mar Negro y en el que los rebeldes hutíes atacan constantemente a los buques comerciales en el Mar Rojo, las armadas occidentales deben adaptarse a un nuevo entorno con "competidores cada vez más valientes", afirmó Mallard.
“Ahí es cuando debemos ser un poco más agresivos, o al menos tenemos que estar preparados para hacerlo”, añadió el Contralmirante.