Yaziré Pinedo, de 25 años, ha reconocido haber mantenido una relación sentimental "de una semana o así" con quien fuera abogado de la presidenta
Internacional.- Alberto Otárola, todopoderoso primer ministro de Perú hasta el 5 de marzo, ha presentado su renuncia nada más aterrizar desde Canadá, en donde se encontraba de viaje oficial. Previamente la presidenta Dina Boluarte, su máxima valedora, había decidido su destitución.
En tono enfadado, que le llevó a calificar como "desubicado y majadero" al canciller González Olaechea, Otárola aseguró que había tomado la decisión "para que la presidenta Boluarte pueda recomponer su gabinete como ella estime conveniente y pueda trabajar como se ha venido haciendo", cita El Mundo de España.
Un intento de "dar tranquilidad a la presidencia", tal y como aseguró. "Esta vez me pongo al servicio del país, pero desde la calle", añadió el hombre fuerte de la alianza parlamentaria que mantiene en el poder a Boluarte, pese a su paupérrimo apoyo social, en torno al 10%. A la postre, Otárola ha renunciado víctima de un escándalo que mezcla amoríos y contrataciones irregulares, destapado el pasado domingo en un programa de televisión.
La presidenta Boluarte ha elegido como nuevo jefe del Consejo de Ministros al abogado Gustavo Lino, con un perfil muy parecido al de su antecesor.
De hecho, Lino reemplazó a Otárola en la cartera de Justicia durante el Gobierno Ollanta Humala, procesado en la actualidad por los escándalos de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht y por la financiación de su campaña electoral desde Caracas. Lino se desempeñaba como representante del gobierno de Lima en la Organización de Estados Americanos (OEA).
Yaziré Pinedo, de 25 años, ha reconocido haber mantenido una relación sentimental "de una semana o así" con quien fuera abogado de la presidenta. La joven se benefició posteriormente con un contrato con el Ministerio de Defensa, del que Otárola fue titular durante unos meses antes de asumir la jefatura del Consejo de Ministros.
Al igual que hizo la joven horas antes, el ex premier acusó directamente al expresidente Martín Vizcarra de orquestar un complot en su contra, una operación mediática y política planificada durante meses. "Han pretendido falsamente hacerle creer a la población que había intervenido en la contratación de una o varias personas en el Estado, cuando ello es una patraña", intentó explicar en su intervención ante la Prensa.