El caso es el último de una serie de disputas legales en el Reino Unido entre padres y médicos sobre el tratamiento de niños con enfermedades terminales
Internacional.- La bebé Indi Gregory, que estaba en estado crítico y fue centro de una batalla legal en Inglaterra, murió este lunes en un centro médico, después de que los médicos le retirasen los aparatos que la mantenían con vida, informó el padre, Dean Gregory.
“Mi hija murió, mi vida terminó a la 1:45″, dijo su papá.
Indi, padecía la enfermedad genética mitocondrial, para la cual no hay cura. En el centro de una batalla legal que involucra a sus padres, funcionarios de salud británicos y el gobierno italiano.
Gregory y Staniforth, ambos de 30 años, de la localidad de Ilkeston, Derbyshire, que cuentan con el apoyo de la campaña Christian Concern, perdieron su batalla legal ante el Tribunal Superior y luego ante el Tribunal de Apelaciones de Londres.
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Un portavoz de la organización cristiana, dijo que los especialistas habían retirado el domingo los aparatos.
La bebé era atendida en el Hospital de la Reina de Nottingham, norte inglés, pero luego trasladada a un centro para enfermos terminales.
Sus padres no lograron persuadir a los jueces para que revocaran la decisión de retirar el tratamiento, y también fracasó el intento de la pareja de trasladar a Indi a un hospital de Roma.
Los tribunales consideraron que llevarla a Italia no sería lo mejor para la niña.
Sus médicos dijeron que se le debería retirar el soporte vital para permitirle morir en un hospital o en un centro de cuidados paliativos. Sus padres, Dean Gregory y Claire Staniforth, lucharon para continuar con el soporte vital con la esperanza de que los tratamientos experimentales pudieran prolongar su vida. El gobierno italiano había solicitado permiso para que ella fuera tratada en el Hospital Infantil Bambino Gesu de Roma e incluso le concedió a la bebé la ciudadanía italiana.
El caso es el último de una serie de disputas legales en el Reino Unido entre padres y médicos sobre el tratamiento de niños con enfermedades terminales. Los jueces británicos se han puesto del lado de los médicos en repetidas ocasiones en casos en los que el interés superior del niño tiene prioridad, incluso si los padres se oponen al tratamiento propuesto.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, lamentó hoy la muerte de Indi. ”Hicimos todo lo que pudimos, todo lo posible. Desgraciadamente, no fue suficiente. Buen viaje pequeña Indi”, escribió este lunes junto a una foto de la menor en sus redes sociales, después de que la pequeña falleciese esta madrugada tras serle retirado el soporte vital al que estaba conectada.
Con información de EFE