De acuerdo con los medios, en días pasados, los uniformados atendieron un llamado procedente de un Burger King de Union en relación con un disturbio. En el lugar, dos mujeres estaban discutiendo con el personal, amenazando e insultando. A pesar de que un oficial les pidió que se calmaran, las mujeres no lo hicieron y fueron arrestadas por alterar el orden público.
Dos días después, la Policía recibió una denuncia del mismo lugar, alegando que les habían servido papas fritas sucias a los clientes. Posteriormente, se estableció que la asistente del gerente del local, Jaime Christine Major, de 39 años, tomó papas fritas de la basura, las colocó en la estación calentadora y luego las cubrió con papas fritas recién preparadas.