Sin embargo, Ramaphosa rechazó arrestar a su homólogo ruso porque sería como una “declaración de guerra” contra Rusia, según informó este martes el Tribunal Superior de Gauteng, que publicó una declaración del presidente.
“Sería contrario a nuestra Constitución arriesgarse a entrar en guerra con Rusia”, dijo Ramaphosa al responder a una demanda presentada por el principal partido de la oposición de Sudáfrica, la Alianza Democrática (AD), para conseguir una “orden declaratoria” que garantizara la detención de Putin.
Rusia niega advertencias a Sudáfrica
El Kremlin negó que haya advertido a Sudáfrica de que la detención en su territorio del presidente ruso, Vladímir Putin, sería una declaración de guerra.
“Rusia ha dejado claro que arrestar a su presidente en ejercicio sería una declaración de guerra”, dijo el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, según una declaración hasta ahora confidencial y hecha pública este martes contra la voluntad del jefe de Estado.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, negó ese extremo, aunque también ha dejado claro que “todos en este mundo saben perfectamente qué significa intentar acciones contra el jefe de Estado ruso”. “Por eso, no hay que explicar nada a nadie”, subrayó.
Sudáfrica asegura haber adoptado una postura neutral sobre la guerra de Rusia contra Ucrania, y ha pedido diálogo y diplomacia para resolver el conflicto.
Brasil, Rusia, la India y China crearon en 2006 el grupo BRIC, al que se unió Sudáfrica en 2010, lo que añadió al acrónimo la letra S.