“Aplaudimos a Lily-Arison Rene de Roland y a José Manuel Briceño, cuya visión, acciones, contribuciones y espíritu de colaboración los convierten en finos ejemplos de administración ambientalista en la actualidad”, afirmó la directora ejecutiva de la National Geograhic Society, Jill Tiefenthaler, en un comunicado publicado por la organización.
“Su dedicación mueven las agujas de la conservación ambiental, inspirando y galvanizando a otros para seguir sus ejemplos”, puntualizó.
Según esta institución, el premio es creado gracias a una alianza con la Fundación Howard G. Buffett, quienes reconocen y celebran “héroes desconocidos” de la conservación ambiental.
Este venezolano ha dedicado gran parte de su vida a crear conciencia sobre la preservación del medio ambiente, la fauna y la vida natural del país, involucrándose de manera directa con todo lo relacionado al tema. También ha trabajado durante los últimos 20 años, en el Programa de Conservación de la cotorra margariteña en la Península de Macanao, en el estado Nueva Esparta o Isla de Margarita.
Actualmente se desempeña como director regional de la organización Provita. También es fundador de los Ecoguardianes, un grupo de guardaparques que, gracias al trabajo en equipo, han logrado triplicar la población de esta especie de loros, caracterizados por sus plumas amarillas en la parte superior de sus alas.
El biólogo también trabaja de cerca con dueños de fincas y compañías mineras para desarrollar proyectos de reforestación ecológica, con el objetivo de sembrar árboles en suelos agotados por la minería. Desde 2020, se ha dedicado al monitoreo del guayacán azul o palo santo, un árbol en peligro de extinción.