Cerca del 35% se exponen a todos los peligros por los pasos no fronterizos y hasta sufren de violencia física
Internacional.- Empacar tus cosas, dejar lo que amas y tener que enfrentarte a un sinfín de riesgos es lo que viven los inmigrantes al cruzar las fronteras.
Se exponen a todos los peligros por los pasos no fronterizos para luego llegar a las nuevas comunidades donde pueden ser víctimas de violencia, explotación sexual, acoso y estigmatización.
"El viaje fue por sorpresa, nunca me dijeron nada, no sabía cómo me iba o para dónde íbamos. Mi papá solamente me dijo que recogiera algunas cosas y las metiera en un bolso. Tuve que dejar a mi abuela, a mi perro, aún les extraño mucho. No sé qué pasó con mi perro y mi abuelita murió. Lloré mucho por los dos", así lo declaró una testigo para Unicef.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que encuestó a mujeres en tránsito y les preguntó a qué tipo de violencias se enfrentaban en el camino, el 35% de las consultadas respondieron haber sido víctimas de violencia física, mientras que un 10% de violencia sexual.
“Se enfrentan a todos estos riesgos al tener que cruzar por pasos no formalizados. Luego, cuando llegan a las comunidades de acogida, también son víctimas de violencias como explotación sexual, acoso y estigmatización, a lo que se suma una creciente hipersexualización de sus cuerpos”, asevera Lucía Ramírez Bolívar, coordinadora de Género de justicia para El Espectador.
REPRESENTAN UN 20% DEL FLUJO DE MOVILIDAD
En el Informe Anual del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para el año 2020, publicado en la Unicef, las niñas y las adolescentes son las que representan un 20% del flujo de movilidad humana femenina. Sin embargo, esta cifra cambió en un estudio realizado por la ONU el 17 enero 2023, que expone que, solamente en latinoamérica, cerca del 28% de los migrantes eran mujeres.
“Entre el colectivo más vulnerable se encuentran las niñas y adolescentes no acompañadas y/o separadas, incluidas las que viajan con niños pequeños (propios o hermanos), niñas embarazadas, en riesgo o en situación de calle”, se reseñó.
El portal afirmó que esto sucede porque hay muy poca información sobre estos problemas y amenazas que presentan y enfrentan estas jóvenes.
“Las niñas y adolescentes migrantes, refugiadas y desplazadas conviven en primera línea con el despojo, la expropiación, la expulsión y la huida de su geografía emocional y comunitaria”, aseguró.
(Berti Guaricela)