Con una velocidad de traslación de 15 kilómetros por hora, los expertos estiman que el huracán recorra el extremo este de República Dominicana para salir al mar nuevamente y acercarse a las Islas Turcas y Caicos el martes.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos (EE.UU.) y otros centros meteorológicos caribeños, el ojo del ciclón ha impactado a la República Dominicana por algún punto cercano al balneario de Punta Cana con Categoría 1 en la escala de Saffir-Simpson (de un máximo de cinco).
Por este motivo, el Gobierno dominicano declaró este lunes como día “no laborable” a fin de “salvaguardar la vida de todos los trabajadores y empleadores” del país y “tomar las medidas necesarias para proteger los bienes utilizados en la producción nacional”.
Por su parte, las clases fueron suspendidas hasta el miércoles 21 de septiembre.
Según la prensa internacional, Fiona dejó una larga estela de desastres en Puerto Rico, con “inundaciones catastróficas” en poblados enteros, deslizamientos de tierra, caminos bloqueados, puentes colapsados, árboles caídos y miles de evacuados.
Hasta el momento no se precisa la pérdida de vidas humanas, pero sí informan sobre extensos daños materiales y un corte de electricidad generalizado que afecta a más de 3.000.000 de personas y durará varios días.
“Como resultado del mal tiempo, incluyendo los vientos de 80 mph (unos 128 kilómetros por hora) del huracán Fiona, el sistema eléctrico ha sufrido varias interrupciones en las líneas de transmisión, las cuales contribuyeron a un apagón en toda la isla”, publicó en su cuenta de Twitter la empresa encargada de este servicio en Puerto Rico, LUMA Energy.