Tras su evasión, las autoridades instaron a la ciudadanía a no acercarse al prófugo. El viernes hicieron pública una descripción del sospechoso, con detalles sobre su vestimenta, apariencia y señales particulares. Aunque la Policía no ha revelado los detalles de su huida ni de su captura, el incidente desató fuertes críticas por fallas de seguridad.
En respuesta, el Servicio Nacional de Salud abrió una investigación oficial para esclarecer cómo un agresor de este nivel logró burlar al personal a su cargo. Por su parte, la junta sanitaria de Perth defendió su accionar alegando que cumplieron los protocolos para casos de pacientes desaparecidos, pero ordenó una "revisión exhaustiva" del caso en estricta colaboración con las autoridades.