Rubio aludió a la CPI en la reunión de Gabinete de Gobierno en Camp David, y criticó que el tribunal pueda "acusar a cualquier líder mundial y llevarlo a La Haya".
"Intentamos promover reformas y pedimos que nos escucharan, pero se negaron; son muy arrogantes", declaró Rubio y advirtió que van a impulsar "una iniciativa para intentar realmente poner a esa Corte en vereda".
Rubio afirmó además que este rechazo a la legitimidad internacional de la Corte "no es algo exclusivo de Estados Unidos", sino que explicó que "decenas de países se han unido" de forma independiente a la retirada.
La Corte Penal "se vuelve ilegítima, incluso si uno no es miembro de dicha Corte, pueden ir tras uno"", dijo.
"Y lo que esto significa literalmente para el futuro es que los militares estadounidenses, los líderes políticos y otras personas podrían verse objeto de una acusación formal por parte de esta Corte Penal Internacional", añadió.
En el resumen de las actuaciones de su departamento ante el Gabinete, Rubio destacó el encuentro de más de 60 países celebrado en Washington sobre "el terrorismo y la violencia de extrema izquierda".
"Reunimos a 60 países con la esperanza de crear una coalición sólida para combatir el terrorismo violento de extrema izquierda, enfrentarlo directamente y llamarlo por su nombre; creo que lograremos consolidar una alianza fuerte en este sentido", afirmó.