El trágico hecho ocurrió el viernes en la zona de Grand Haven Township, en el condado de Ottawa, estado de Michigan. El autor del crimen hasta comienzos de mes se desarrollaba como vicepresidente de marketing y ventas de una empresa.
Los bomberos y agentes de policía acudieron a la residencia tras recibir reportes de los vecinos sobre un incendio. Luego de apagar las llamas, hallaron en su interior los cuerpos de ocho personas, seis de ellas menores de edad. Se trataba de Karolkiewicz, su esposa Amanda y sus seis hijos de entre 5 y 15 años, cuatro de ellos eran biológicos de la pareja y dos niñas de 11 años habían sido adoptadas.
El capitán Jake Sparks, de la Oficina del Alguacil del Condado de Ottawa, confirmó en conferencia de prensa que las autopsias revelaron que todas las víctimas presentaban heridas de bala y que las mascotas de la familia también perecieron en el siniestro.
Las investigaciones preliminares señalan que el fuego fue provocado intencionalmente en varios puntos del interior de la casa justo después de los homicidios. Los investigadores creen que la violencia pudo haber comenzado la noche anterior, ya que algunos vecinos reportaron haber percibido olor a humo antes de la llamada de emergencia.
Amanda, la madre, era autora de libros infantiles, defensora de niños con necesidades especiales y una querida maestra suplente reconocida recientemente por el distrito escolar local.