Maduro, de 63 años, comparecerá junto a su esposa, Cilia Flores, de 69, también acusada en el caso. Ambos permanecen detenidos en una prisión federal de Brooklyn desde que fueron secuestrados el pasado 3 de enero en Caracas por fuerzas estadounidenses.
En las afueras del tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, una decena de personas, la mayoría de EE. UU., se concentraron durante la mañana para pedir la libertad de Maduro.
La Fiscalía y la defensa ya presentaron conjuntamente un escrito en el que propusieron al juez Alvin Hellerstein dos rondas de mociones previas al juicio y que el proceso comience en junio de 2027, aunque será el magistrado quien decida si adopta ese calendario.
El documento también adelanta que la defensa prevé presentar una primera batería de mociones antes de que concluya la entrega de pruebas, entre ellas una moción en la que alegará inmunidad para Maduro.
La Fiscalía, por su parte, prevé completar la mayor parte de la entrega de pruebas no clasificadas el 22 de septiembre y de las clasificadas el 15 de noviembre, aunque advirtió de que este calendario podría variar al depender de otras agencias del Gobierno estadounidense.
Maduro se enfrenta a cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que Flores está acusada de delitos relacionados con la importación de drogas y posesión de armas.
La última vez que se vio al político sudamericano fue durante la segunda audiencia celebrada en marzo.
En su primera comparecencia ante el tribunal, el pasado 5 de enero, ambos se declararon "no culpables" de todos los cargos. Aquel día, Maduro compareció esposado, con el uniforme caqui de los presos federales y asistido por un intérprete de español.