El suceso tuvo lugar el pasado miércoles en Ilford, al noreste de la capital británica. Mientras los traseúntes observaban con preocupación cómo la menor permanecía aferrada, un agente de policía y el propietario de un restaurante cercano se movilizaron de inmediato para intentar rescatarla.
Según las imágenes difundidas en redes sociales, la niña, visiblemente asustada, luchaba por mantenerse en equilibrio mientras sus rescatadores trataban de alcanzarla. Sin embargo, antes de que pudieran sujetarla, perdió el agarre y cayó al vacío.
Fue entonces cuando el dueño del establecimiento logró atraparla al vuelo apenas unos instantes antes de que impactara contra el suelo, evitando así un desenlace fatal.
El hombre había sido uno de los primeros en percatarse de la situación y, tras alertar a los servicios de emergencia, subió junto a un agente para auxiliar a la menor.
Afortunadamente, la niña resultó completamente ilesa gracias a la rápida actuación de ambos rescatadores. Las autoridades estiman que la niña permaneció colgada de la cornisa durante al menos nueve minutos antes de ser puesta a salvo, un tiempo que se hizo eterno para quienes presenciaron la escena.