Arbour estudió Derecho en la Universidad de Montreal y desarrolló una carrera que la convirtió en una de las juristas canadienses más reconocidas
Internacional.- La jurista Louise Arbour asumió este lunes el cargo de gobernadora general de Canadá, que cumple las funciones de jefa de Estado en representación del monarca británico, con un discurso centrado en la defensa de las instituciones democráticas, el respeto a las diferencias y la necesidad de evitar la polarización extrema.
Arbour, de 79 años, sucede a la gobernadora general saliente, Mary Simon, primera indígena en ocupar el cargo.
En su intervención, la nueva representante del rey Carlos III recordó que Canadá es una sociedad construida sobre perspectivas diversas y advirtió de que el progreso no debe frenarse por miedo a las diferencias.
“La polarización extrema es peligrosa. Pero también lo es el consenso extremo”, afirmó al defender que la creatividad, la innovación y el pensamiento crítico nacen precisamente de la diversidad de opiniones.
La trigésimo primera gobernadora general también hizo un llamamiento a proteger los espacios donde se desarrolla el debate público, desde las universidades y los medios de comunicación hasta los partidos políticos, sindicatos, organizaciones civiles y parlamentos.
Nacida en Montreal en 1947, Arbour estudió Derecho en la Universidad de Montreal y desarrolló una carrera que la convirtió en una de las juristas canadienses más reconocidas internacionalmente.
Su trabajo en La Haya durante los procesos por crímenes de guerra en los Balcanes y el genocidio de Ruanda le otorgó una reputación global como defensora de la justicia internacional y los derechos humanos.
Su llegada al cargo se produce en un momento de importantes debates sobre el papel de Canadá en un entorno internacional cada vez más incierto, así como sobre la unidad del país, ante los movimientos separatistas de las provincias de Alberta y Quebec.