La Agencia de Protección Ambiental de Dinamarca informó que el animal fue localizado sin vida el pasado 16 de mayo, en las inmediaciones de la isla de Anholt, situada en el mar de Kattegat, entre Dinamarca y Suecia. Desde entonces, especialistas monitorean la situación mientras evalúan cómo retirar el cuerpo de forma segura.
Timmy, se convirtió en una figura mediática en marzo, cuando fue avistada atrapada en un banco de arena en aguas alemanas, fue avistado por primera vez atrapado en un banco de arena frente a las costas alemanas del mar Báltico el 23 de marzo de 2026.
Durante semanas, equipos de rescate intentaron liberarla en varias oportunidades, pero el animal volvía a quedar encallado. Aunque numerosos expertos consideraban que su estado de salud era crítico y que sus posibilidades de supervivencia eran mínimas, dos empresarios impulsaron una última operación para trasladarla desde las costas del mar Báltico hacia el mar del Norte, tras permanecer alrededor de 41 días varado y quedar encallado repetidamente, fue trasladado y liberado en aguas más profundas del mar del Norte el 2 de mayo.
La identificación fue posible gracias a un dispositivo de seguimiento colocado sobre el lomo del animal durante las labores de rescate. Un empleado de la Agencia Danesa para la Naturaleza logró recuperar el rastreador y confirmar que se trataba de Timmy.
¿Por qué una ballena puede explotar?
Las autoridades han pedido a residentes y turistas mantenerse alejados del cuerpo del cetáceo debido a los riesgos asociados a su descomposición.
Según los expertos, cuando una ballena muere, en su interior comienzan a acumularse grandes cantidades de gases como metano y ácido sulfhídrico, generados por las bacterias durante el proceso de descomposición.
Debido a que la piel y la gruesa capa de grasa de estos animales funcionan como una barrera casi hermética, los gases quedan atrapados dentro del cuerpo. A medida que aumenta la presión interna, existe la posibilidad de una ruptura violenta de los tejidos, provocando una explosión que puede lanzar restos biológicos a varios metros de distancia.
Además del riesgo físico, los especialistas advierten que el cadáver podría albergar bacterias y agentes patógenos potencialmente peligrosos para las personas y otros animales.