La corte halló culpables del delito de negligencia tanto al capitán, de 56 años, como al jefe de la sala de máquinas, de 22, a quien condenó a dos años y seis meses de prisión.
Según la investigación policial, el capitán no controlaba el timón en el momento del accidente, sino el jefe de máquinas, quien no contaba con la licencia adecuada.
"El capitán delegó la autoridad de navegación en otra persona. Sin embargo, la responsabilidad sigue siendo suya (...) El capitán está obligado a prevenir o anticipar un riesgo o peligro, no solo a responder ante la situación", apuntó el panel de magistrados durante la lectura de la sentencia.
Por su parte, el jefe de máquinas admitió durante el proceso "tener conocimientos de navegación basados en las enseñanzas del capitán", a quien sustituía en ocasiones a los mandos de la nave, a pesar de no contar con una licencia para llevar el timón, apuntaron los jueces durante la vista de hoy.
Los jueces también determinaron que el capitán actuó de manera negligente al no informar a los pasajeros sobre los procedimientos de seguridad, como el uso de chalecos salvavidas, y no prestar auxilio a las víctimas cuando el barco comenzó a hundirse.
A finales de marzo, Andrea Ortuño, la española que sobrevivió al naufragio junto a su hija, declaró por videoconferencia que los tripulantes "nunca socorrieron" a sus hijos y marido fallecidos y que en "ningún momento" los tripulantes les explicaron los protocolos de seguridad.
El barco turístico KM Putri Sakinah se hundió en aguas de la isla de Padar -en Komodo- alrededor de las 20:30 hora local del 26 de diciembre (12:30 GMT) tras ser impactado por grandes olas que hicieron zozobrar la nave, recoge la sentencia.