Según la Policía, el joven de 14 años cayó desde el puente a una calle, mientras que el de 18 años cayó sobre las vías. Ambos fueron trasladados al Hospital Bellevue, donde el menor fue declarado muerto y el otro permanecía en condición crítica.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, calificó el hecho como "una tragedia prevenible" y afirmó que "ninguna familia debería recibir una llamada así". El presidente de NYC Transit, Demetrius Crichlow, instó a familias y docentes a evitar que adolescentes participen en estas "acrobacias suicidas".