"Al mismo tiempo, nuestras relaciones son autosuficientes, no dependen de la coyuntura mundial actual y sirven de modelo sobre cómo deben construirse las relaciones entre los países y los pueblos", dijo.
El líder ruso señaló que las conversaciones con Xi se desarrollaron en "una atmósfera tradicionalmente cálida, constructiva y de camaradería", donde se abordaron en detalle todas las cuestiones clave de la cooperación bilateral, tras lo cual se adoptó una declaración conjunta que confirma la coincidencia de Moscú y Pekín en los enfoques de principios.
"Lo principal: Rusia y China están comprometidas con una política exterior independiente y soberana, actúan en estrecha coordinación estratégica y desempeñan un importante papel estabilizador en la arena mundial", dijo.
Putin agregó que también se suscribieron unos 40 documentos intergubernamentales, interinstitucionales y corporativos, muchos de los cuales están "orientados a seguir profundizando la cooperación" bilateral.
Crecimiento del comercio bilateral
El presidente ruso hizo hincapié en que "Rusia y China son socios comerciales mutuamente importantes" y recordó que en 2025 el intercambio comercial entre ambas naciones alcanzó casi los 240.000 millones de dólares, y su estructura se ha ampliado, impulsada, entre otras cosas, por bienes de alto valor agregado.
Además, al crecimiento del comercio bilateral han contribuido notablemente las empresas modernas, así como las medidas coordinadas por Rusia y China para realizar los pagos recíprocos en monedas nacionales.
"Como resultado, prácticamente todas las operaciones de exportación e importación ruso-chinas se realizan en rublos y yuanes", declaró.
En esencia, Moscú y Pekín han establecido "un sistema estable de comercio bilateral que está protegido de la influencia externa y de las tendencias negativas en los mercados globales", afirmó.
Putin resumió que Rusia y China desarrollan enérgicamente la cooperación industrial, creando nuevas cadenas de valor agregado conjuntas e implementando tecnologías avanzadas e innovaciones. Además, indicó que ya se producen vehículos chinos en varias regiones rusas y se desarrollan grandes proyectos conjuntos en industrias clave, incluyendo la aeroespacial, biotecnológica, química y metalúrgica.
Cooperación en el ámbito energético
Putin destacó que Moscú y Pekín cooperan activamente en el sector energético. "Nuestro país es uno de los mayores exportadores de petróleo, gas natural, incluido gas natural licuado y carbón", recordó.
"Por supuesto, estamos dispuestos a seguir garantizando de forma fiable el suministro ininterrumpido de todos estos tipos de combustible al mercado chino, que se encuentra en rápido crecimiento", adelantó.
Además, Putin recordó que la corporación estatal rusa Rosatom ultima la construcción de reactores en las centrales nucleares chinas de Tianwan y Xudapu, lo que "contribuirá notablemente" a un suministro de energía limpia y asequible en el gigante asiático.
El líder ruso también mencionó "un gran potencial" para la cooperación en el ámbito de las energías renovables y para una implementación más amplia de tecnologías verdes.
Desarrollo de rutas logísticas
El mandatario ruso constató que Rusia y China trabajan conjuntamente en el desarrollo de rutas logísticas y de transporte, por lo que siguen creciendo el volumen y la velocidad del transporte de carga y pasajeros entre ambos países, aumenta la capacidad de los pasos fronterizos y se crean nuevos centros logísticos.
"Rusia está modernizando sus líneas ferroviarias clave en dirección este, como el Transiberiano y el ferrocarril Baikal-Amur, y se amplía de manera constante la infraestructura del corredor de transporte transártico, incluida su principal arteria: la Ruta Marítima del Norte", dijo.