La mayor parte de los abusos, ocurridos entre el 2013 y 2025, habrían sido perpetrados en el marco del ejercicio profesional del médico en hospitales en las localidades de Rathenow y Nauen.
El acusado está actualmente en prisión preventiva tras haber sido detenido en noviembre pasado bajo la sospecha de haber abusado de un niño cuya madre había presentado una denuncia.
Tras la denuncia, la Policía llevó a cabo registros en los que los investigadores incautaron una gran cantidad de soportes de datos, mientras que la Fiscalía investigó rápidamente si había más presuntas víctimas y, como motivo de la detención, se alegó el riesgo de reincidencia por parte del acusado.
Luego de analizar material informático incautado, las autoridades encontraron fuertes indicios de que había habido más abusos.
De acuerdo a Süddeutsche Zeitung el exministro del Interior regional, René Wilke, declaró en enero que, gracias a la labor policial "muy rápida" tras la denuncia, se había "detenido a alguien que de otro modo habría supuesto un peligro también para los niños".
Las clínicas de Havelland, por su parte, anunciaron el despido del médico y prometieron que revisarán sus mecanismos de protección de menores, analizando el caso con la ayuda de expertos. Se señala que en la exploración del niño, que desencadenó la investigación, se había violado el principio de "cuatro ojos" vigente, según el cual deben estar presentes dos personas durante las revisiones a menores.