Solo unas pocas personas han sufrido consecuencias reales por sus vínculos con el fallecido delincuente sexual
Espectáculos.- A pesar de las nuevas revelaciones de los documentos del caso de Jeffrey Epstein, acusado de tráfico de menores, que exponen los vínculos del fallecido financiero con las élites occidentales, no muchas personas han enfrentado consecuencias reales por ello.
Entre los que sí han tenido que afrontar consecuencias por sus relaciones con el delincuente sexual se encuentran un funcionario de Eslovaquia y otro de Reino Unido, mientras que la familia real noruega ha sufrido un grave daño a su reputación.
El exembajador británico en EE.UU.
Este martes, la Policía Metropolitana de Londres abrió una investigación contra Peter Mandelson, exembajador británico en Washington, quien mantuvo estrechos contactos con Epstein.
El exdiplomático fue acusado de filtrar al financiero correos electrónicos de Downing Street sobre propuestas de política fiscal mientras era miembro del gabinete del ex primer ministro laborista Gordon Brown en 2009, según revela la nueva tanda de archivos publicados por el Departamento de Justicia de EE.UU. Además, se sospecha que advirtió a Epstein sobre un rescate bancario de la UE por 500.000 millones de euros (casi 590.000 millones de dólares) antes de su anuncio oficial.

Mandelson renunció a su escaño en la Cámara de los Lores luego de que el primer ministro británico, Keir Starmer, tachara la supuesta filtración de información sensible del mercado como "repugnante" y "espantosa".
El lunes, el funcionario también se dio de baja en su partido tras las nuevas revelaciones sobre su amistad con el magnate. "No deseo causar más vergüenza al Partido Laborista y, por lo tanto, renuncio a mi afiliación al partido", expresó en una carta.
Los documentos divulgados también revelaron que el financiero había enviado 75.000 dólares al exembajador. Además, incluyen mensajes de 2009 en los que Mandelson, entonces ministro de Negocios, decía a Epstein que estaba esforzándose por cambiar la política gubernamental sobre los bonos de los banqueros, tal como había solicitado el financiero.
El asesor del primer ministro eslovaco
Otra dimisión provocada por la publicación de los documentos tuvo lugar en Eslovaquia. Según se supo, el asesor del primer ministro en materia de seguridad nacional y exministro de Exteriores en el Gobierno de Robert Fico, Miroslav Lajcak, mantenía conversaciones con Epstein en las que bromeaba sobre mujeres.
Aunque inicialmente negó haber cometido irregularidades, describiendo los intercambios como informales y ligeros, posteriormente presentó su renuncia para evitar que los costos políticos recayeran sobre el primer ministro.

Más tarde, reconoció sentirse "como un tonto" al ver los documentos. "Cuando hoy leo esos mensajes, me siento como un tonto. Era una conversación privada; seamos sinceros, ¿quién estaría feliz si toda la nación leyera sus mensajes? Como mínimo, ejercí un mal juicio", declaró el lunes.
Según Lajcak, Epstein era una figura conocida y aceptada entre políticos de alto perfil, y lo veía como "un contacto valioso que podía abrir muchas puertas".
"Pero eso no me exime de responsabilidad. Mostré un mal juicio y una comunicación inapropiada. Esos mensajes no eran más que egos masculinos en acción, una charla masculina autosatisfecha", añadió, subrayando que su relación con el fallecido delincuente sexual se limitó a palabras y no a acciones.
Golpe a la familia real noruega
Uno de los mayores daños reputacionales es el sufrido por la familia real de Noruega. Según documentos desclasificados analizados por NRK, la princesa heredera del país, Mette-Marit, mantuvo durante varios años contacto por correo con Epstein desde que lo conoció en 2011, tres años después de que fuera condenado en Estados Unidos por explotar sexualmente a menores a cambio de dinero. En esos intercambios aparecen bromas, confidencias personales y hasta consejos sobre la vida sentimental y privada de ambos.

El medio detalla que entre las misivas aparece hasta una consulta de la princesa sobre un posible regalo para su hijo adolescente. Así, Mette-Marit le preguntó a Epstein si sería "inapropiado" sugerir como fondo de pantalla para su hijo, Marius Borg, entonces de 15 años, una imagen de "dos mujeres desnudas llevando una tabla de surf". Ante ello, Epstein respondía: "Déjalo decidir. Una madre debería quedarse fuera de eso".
Cabe recordar que actualmente Borg enfrenta cuatro denuncias por violación y otra treintena de cargos que lo harán ir a juicio a partir de la próxima semana y que lo pueden llevar a la cárcel.
Según los archivos revelados, Mette-Marit no solo mantuvo correspondencia, sino también visitó propiedades de Epstein, entre ellas su residencia en Florida y su mansión de Nueva York.
La princesa emitió un comunicado oficial en el que reconoció su error y expresó su vergüenza. "Lamento profundamente esto, y es una responsabilidad que debo asumir. Mostré un mal juicio y lamento haber tenido cualquier contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso. Quiero expresar mi profunda solidaridad con las víctimas de los abusos cometidos por Jeffrey Epstein", declaró.
Uno de los principales diarios del país apunta que este escándalo supera a todos los anteriores y pone en duda que la princesa pueda llegar a convertirse en reina tras lo ocurrido.