¿Cómo maneja el venezolano la moda y el mercado no convencional?
Zonas populares como Los Guajiros, Sabana Grande, El Cementerio y Las Pulgas son parte de la distribución y el masivo mercado de prendas, ropa y calzado desde niños hasta adultos
Espectáculos.- Muchos países definen sus tradiciones navideñas en base a comidas, cantos, cuentos o hasta libros, dando a entender la importancia y el significado que recae en ellos el pasar las fechas decembrinas; pero el venezolano va más allá de lo intangible con una tradición física donde el vestir bien se vuelve el epicentro de esta temporada no solo por la necesidad de verse bien y guardar recuerdos en fotos, también porque está la presencia del esfuerzo por comprar ropa de calidad y mantener la esencia de un inicio próspero para el año siguiente.
Hablar de Navidad en Venezuela es hablar de “patear calle” para comprar todo lo nuevo entre bulla, música, promociones y el sentido de humor de los vendedores ¿Qué sería de nuestro país sin esta pintoresca manera de vender? Los mercados populares siempre han sido una opción de respaldo para más de uno de nosotros; además, si nos fijamos bien, las mercancías de estos mercados son probablemente las mismas que verás en grandes tiendas por departamento ¿Es mejor comprar por economía o por apariencia?
Zonas populares como Los Guajiros, Sabana Grande, El Cementerio y Las Pulgas son parte de la distribución y el masivo mercado de prendas, ropa y calzado desde niños hasta adultos, mueven todo un país en búsqueda de buen estilo y precios asequibles para el bolsillo, aunque si tocamos el tema monetario, en los últimos meses rebasan la línea de lo económicamente factible, pues sus costos ya no se vuelven competencia para muchas tiendas oficiales, haciendo una comparación también en los productos internacionales que pueden adquirirse por medio de páginas web como Shein, entre otras.
El venezolano siempre conseguirá la manera para estar en “tendencia” o a la “moda” y no importan ciertos precios, es casi obligatorio el estrenar, así sea mayormente para los niños, como se acostumbra. Más allá del pensar que debemos vernos bien, es de aplaudir que el venezolano sienta la necesidad de darse un gusto que, en mi caso, no veo como banal, sino como una expresión al trabajo hecho en todo el año, dando a entender que la moda mueve masas, pues la ropa se presenta como una ficha especial que no se juega en cualquier momento, toma las riendas de diversos sectores sociales pero siempre con el fin de adueñarse de ellas.