El famoso, señaló que los asaltantes no eran profesionales y les indicó que a los chicos los mantuvieran juntos con la señora de la casa
Espectáculo.- El cantante Miguel Bosé fue víctima de un robo el pasado mes de agosto en su casa ubicada en un complejo residencial de la Ciudad de México el cual resultó además de un susto en una rara sorpresa.
Según medios digitales reseñaron que durante el asalto, cometido por una banda integrada por diez delincuentes, el cantante, sus hijos, Diego y Tadeo, un amigo de los chicos y la señora que trabaja con él, fueron amarrados.
"Estábamos dormidos ya, eran las 8:30 de la noche, y, de repente, me despierta alguien. Abro los ojos y veo caras que no reconozco y estaba encañonado con una pistola y silenciador", relató Bosé al programa televisivo español.
El famoso, señaló que los asaltantes no eran profesionales y les indicó que a los chicos los mantuvieran juntos con la señora de la casa "en una misma habitación", mientras él les entregaba todo lo que querían llevarse. "Había empujones entre ellos, había insultos hacia mí, pero no hubo violencia física", indicó.
La gran sorpresa para el actor fue lo que ocurrió con uno de los agresores, quien resultó ser su fanático.
"En un determinado momento, que no sabían a dónde iban, se me queda el jefe mirando, mira a los otros y dice: “chavos, este es Miguel Bosé” y yo respondo sí. Se quitó la máscara y me dice “yo soy tu fan”. Lo juro", narró.
"Entonces, le dije 'vamos a llevar las cosas por buen camino o se acabaron los conciertos”, De repente, se oye una voz fuerte que dice “una selfie, una selfie”, continuó.
"En ese momento, tuve la sensación de que no iba a pasar nada y me entró más tranquilidad".
Miguel Bosé asegura que tras el robo, "vi entrar a mis hijos, en sus ojos no había miedo"; lo cual, consideró muy bueno.
Cabe señalar que el cantante comentó que ese episodio de su vida decidió dejarlo atras.