Esta tendencia no solo nos hace pensar en el impacto ambiental, también en las condiciones laborales de quienes se encargan de esta fabricación
Espectáculos.- Parece ser que ahora una tendencia tiene el poder de mover masas que no piensan al caer en ella, desde un consumidor pequeño hasta el marketing de grandes empresas, pues nadie quiere estar sufriendo del “FOMO” (miedo a perderse) que se traduce como “el miedo a perderse de algo” ¿Pero por qué daría miedo perderse de algo que no es de vida o muerte? ¿Ahora la humanidad se vuelve insensible en otros espacios de la vida? ¿Por qué las nuevas tendencias son actividades que antes hacíamos con normalidad? ¿Quién las impone primero?
Desde hace poco menos de 1 mes, una nueva tendencia llena de brillos las redes sociales, se llama “Bedazzled Era” y es simplemente colocar piedras preciosas de fantasía o plástico encima de nuestra cara; animales; o productos, siendo esto una actividad común entre niñas desde hace algunos años. Grandes celebridades fueron las primeras en ponerlo sobre la mesa, cómo Kylie Jenner, la reina del marketing. Aunque se ven muy diferenciados y hasta chistosos, hay una gran preocupación como trasfondo, y es la contaminación ambiental.
No hace falta imaginar que vivimos en un mundo contaminado, porque ya lo estamos. Muchos son quienes se preocupan por mantener la salud ambiental estable y tomando siempre precauciones para mantener el orden que se lleva, pero una tendencia llega y lo arruina todo. La tendencia Bedazzled tuvo el impacto de generar Múltiples compras de plásticos no reciclados por medio de plataformas digitales y tiendas presenciales, solo por una buena foto. Y aunque múltiples y millonarias empresas dedicadas al reciclaje aseguran que pueden reutilizarse de otra manera, es imposible, el daño está hecho y no hay vuelta atrás.
Esta tendencia no solo nos hace pensar en el impacto ambiental, también en las condiciones laborales de quienes se encargan de esta fabricación, sometida a calor extremo; pagos inaceptables; exposición a químicos y maltrato directo hacia el trabajador. Por eso, siempre se pide pensar antes de comprar y usar, el ser humano debe recordar que su realidad no es única, hay muchas vidas detrás de nosotros que son parte de un círculo de producción no grata, así como los costureros de la india que cosen pantalones en 2$ para luego ser vendidos por más de 1000$, o cómo los trabajadores de la india que no pasan de 50 años por trabajar directamente con químicos que llegan a su piel.
¿Qué más pide el ser humano para sentirse aceptado en un grupo? ¿Hasta dónde las marcas más grandes llegarán con tal y vender? ¿Por qué son pocos los que piensan en las consecuencias? Hay respuestas que se darán con los años por venir, siempre esperando que el mundo pueda avanzar y no retroceder tanto en mentalidad como en vivencia. No hay nada mejor que construir un criterio que no hagas pensar en los daños y valorar lo bueno que el mundo ofrece para compartir con todos.