Por último, mencionó que hacer magia no es solo una tarea de los magos, pues cualquier persona, desde su lugar, se encuentra en la capacidad de hacer magia
Espectáculos.- Jesús Guillén es un joven con dos interesantes profesiones que ejerce de manera simultánea: es psicólogo clínico y, a la vez, mago profesional. Para conocer mejor su historia y conversar sobre el papel de la magia en tiempos de inmediatez, el oriundo del municipio Miranda se trasladó hasta las instalaciones del Diario Notitarde para conversar en una amena entrevista.
Guillén confesó que desde muy joven sintió curiosidad por la mente humana, razón por la cual se sintió atraído por la psicología. Tiempo después comenzó a incursionar en la magia, debido al interés que le generaba la forma en la cual el ser humano es capaz de asombrarse por lo imposible.
Para el ejercicio de ambas profesiones confesó que se requiere la interacción con las personas: en el caso de la psicología, para sanar, ayudar y acompañar; mientras que a través de la magia, para entretener y brindar momentos agradables. En este sentido, mencionó que con ambas es posible hacer magia y que se siente igual de honrado al ver la sonrisa de un paciente tras varias sesiones de ayuda y al contemplar la cara de sorpresa de alguien al presenciar un truco.
¿Cómo hacer para no perder la capacidad de asombro en tiempos de inmediatez?
En esta parte de la entrevista, Guillén comentó: “vivimos en tiempos de inmediatez”. En este sentido, la magia es importante porque invita a las personas a hacer una pausa para que, de esa manera, se permitan ver, sentir y vivir nuevas experiencias.
Asimismo, mencionó que en medio de tanta información, es importante conectar con todo aquello que brinde felicidad, como por ejemplo: salir, leer un libro, hacer deporte, compartir con la familia, y cualquier actividad que suponga una vía de escape para poder disfrutar.
Seguidamente, señaló que para tener magia en nuestras vidas no se debe perder la sensibilidad hacia esas cosas que —de alguna manera— causan alguna emoción. Nadie hace magia por sí solo, sino que se necesita de una persona a la cual cautivar para que el efecto sea evidente.
Por último, mencionó que hacer magia no es solo una tarea de los magos, pues cualquier persona, desde su lugar, se encuentra en la capacidad de hacer magia: el principio más importante de cada acto es hacer feliz a la gente.