Las redes sociales y muy precisamente TikTok, han creado una especie de espacio para la desinformación, tomando con risas la idea de que la fuente de información verídica es una aplicación y no un hecho u opinión
Espectáculos.- Entre likes, comentarios y compartidos se crea una gran red de admiradores o nuevos seguidores que quedan atrapados en el poder de quien comunica, sin aclarar si el poder es negativo o positivo. Las redes sociales y muy precisamente TikTok, han creado una especie de espacio para la desinformación, tomando con risas la idea de que la fuente de información verídica es una aplicación y no un hecho u opinión. Aunque la opinión es un derecho, hay quienes pretenden imponer lo incorrecto o hacer ver de equivocados a quienes prefieren lo moralmente hablando, y no creas que en la moda este suceso no es común.
Pero primero vamos con las buenas noticias, porque como no todo puede ser malo, TikTok ha sabido darle su puesto a los expertos y talentos emergentes de plataformas digitales:
Comunicadores de moda: Tener un puesto en una revista o un periódico no es tan sencillo hoy en día, tomando en cuenta que muchas veces la opinión personal debe convertirse en opinión comercial, dejando de lado las críticas reales. Pues TikTok ha sabido elevar a quienes se atreven a presentar ante el mundo sus puntos de vista, compartiéndolas con un nicho que también contribuye a la construcción del tema.
Viralidad de marcas: Emprender no es sencillo, y cuando se trabaja en moda a veces llega a ser extenuante. El truco para llegar a más personas siempre estuvo en nosotros y es el famoso “storytelling”, contar historias por medio de una identidad muy marcada. Desde emprendedores con talleres en sus casas hasta grandes empresas que han estado de nuevo en la palestra, han sido el resultado de un buen uso de las redes sociales.
Denuncias: Si nuestro trabajo es de impacto para los consumidores, siempre habrá quien busque replicar lo que hacemos sin ningún tipo de permiso o autorización. Diversas marcas han copiado diseños o productos de empresarios o emprendedores con poca visibilidad, gracias al poder de la viralidad y a la conciencia del público han sido posibles múltiples denuncias contra plagio.
Ahora sí es momento de ponernos serios. Como no todo es tan perfecto, el mal manejo de las redes sociales y, en este caso de TikTok, ha llevado a ver esta plataforma como una enemiga para el consumidor. Aquí te dejo algunas acciones negativas que podrás encontrar:
Cultura a la compra masiva: Por naturaleza, el ser humano tiene la necesidad de lucrarse de nuevos objetos como medio de recompensa o satisfacción por un esfuerzo hecho, y es normal, pero se vuelve enfermizo cuando influencers nos hacen creer que mientras más ropa tengamos seremos más aceptados, sin tomar en cuenta el impacto monetario que llega a tener un comentario tan repetitivo, viniendo de personas con admiración.
Contaminación ambiental: Nos han romantizado mucho el proceso de fabricación y la hermosa historia detrás de las grandes marcas, sin tomar en cuenta que la moda está dentro del top 3 de responsables contaminantes en el mundo. Las redes sociales no contemplan responsabilidades ambientales, solo de monetización y reconocimiento.
Exceso de información: Escuchar hablar a miles de personas que son “expertas” sobre un tema pero con diversas opiniones, como el estilo personal, puede ser perjudicial para quien no ha conseguido su camino, se vuelve una guerra de aciertos y desaciertos, cayendo en un ciclo sin fin.
Mi recomendación, entabla tus necesidades al consumir o usar como estrategias tanto las redes sociales como TikTok. Recuerda que el poder de la moda está en lo que comunicas y el impacto positivo. No todo debe tratarse de viralidad.