De acuerdo con la información, uno de los detenidos al parecer es el sicario que le disparó a Herrera, mientras que de las otras dos personas se sospecha que participaron en la logística del homicidio, según el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General, que participó en las detenciones junto con la Policía.
Se prevé que en las próximas horas una fiscal de la Seccional de Norte de Santander presente a los detenidos ante un juez penal de control de garantías para imputarles los delitos de "homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego partes, accesorios y municiones".
Herrera, de 48 años de edad, había recibido amenazas por su trabajo en la frontera con Venezuela por lo que tenía un esquema de protección que, sin embargo, no lo acompañaba el día del asesinato porque estaban de descanso, según su viuda.
El periodista, que trabajaba como asesor de comunicaciones de la Secretaría de Seguridad de Cúcuta y denunciaba la corrupción, fue atacado a tiros en el barrio Quinta Oriental de esa ciudad por un hombre que estaba a bordo de una motocicleta y que se dio a la fuga.
Hace un año, Herrera contó que su nombre apareció en una lista de periodistas amenazados por cumplir su labor, algo que no le quitó las ganas de seguir trabajando.