Ahora, en 2019 obtuvo el Premio Nacional de Cinematografía, para ese año, también fue la primera mujer en obtener el título de Dirección en la Escuela Oficial de Cinematografía.
La Academia explicó que fue "
Directora de cine y teatro, guionista, realizadora de televisión y novelista, se valió de todos los medios que le fueron posibles" para contar las historias que narra en sus obras "luchando siempre por ser fiel a su mirada.
"Su
carrera está repartida en largometrajes, como Esquilache, y series de televisión, como Teresa de Jesús, pero también se extiende al teatro donde dirigió Cinco horas con Mario en el Teatro Bellas Artes de Madrid. Fundadora en 2006 de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA). decía que en sus películas siempre había un personaje femenino que lucha contra la opresión", resaltó la organización en un comunicado.
Fascinada por El Río de Jean RenoirEn 1936, nació en Córdoba, después de estallar la Guerra Civil,
Molina quedó "fascinada" con El río, de Jean Renoir, lo que motivó a que comenzara su andadura como directora de cine. Asidua en videoclubs, tal y como ha relatado la Academia de Cine, fundó una compañía de teatro con la que dirigió cuatro obras. Posteriormente, en 1962, colaboró en el programa de radio Vida de espectáculo con la sección feminista La mujer y el cine.
Tras
diversos trabajos como ayudante de realización en TVE, su salto en el cine llega en 1973 con la adaptación de Vera, un cuento cruel, protagonizada pro Fernando Fernán-Gómez, Julieta Serrano y Alfredo Mayo, y con un guion en el que participó Lola Salvador Maldonado.
Su trabajo más destacado llegó hasta 1981 con Función de noche, un largometraje a medio camino entre la ficción y el documental, donde los actores Lola Herrera y Daniel Dicenta mantienen una "descarnada conversación sobre el fracaso de su matrimonio".