Aunque el levantamiento definitivo de las medidas coercitivas unilaterales sigue siendo una exigencia vital para normalizar la fluidez financiera de nuestra industria, el camino hacia la recuperación ya está trazado y en marcha
Economía.- Los petroleros volvemos a celebrar, con los datos del reporte mensual de la OPEP (MOMR) publicado el día de hoy, confirmamos que la producción petrolera nacional mantiene una indetenible tendencia al alza. El informe oficial ubica la producción del mes de mayo en 1.179.000 barriles promedio día (bpd) de acuerdo con las fuentes de comunicación directa de nuestra industria. Si contrastamos este volumen con el arranque del año, cuando nos ubicamos en 924.000 bpd, evidenciamos un sólido incremento volumétrico de 255.000 bpd respecto a enero. No obstante, debo recordarles que a estos números deben añadirse los demás hidrocarburos producidos ( condensados de planta, de formación y los líquidos del gas natural) que estadísticamente suelen representar entre un 7-10 %; es decir, hoy la producción total de la nación debe superar el 1.250.000 bpd.

Esto representa un extraordinario salto porcentual del 27,6 % en apenas cinco meses. Este ritmo de recuperación técnica y gradual respalda plenamente lo que he venido adelantando en anteriores análisis; por tanto, de mantener esta estricta disciplina operativa, Venezuela avanza con paso firme para cerrar el 2026 por encima del 1.350.000 bpd.
Los referidos valores de producción sustentan la presencia del crudo venezolano en el tablero energético internacional ante las fluctuaciones causadas por las constantes tensiones geopolíticas que impactan los flujos comerciales. Nuestro país está llamado a cubrir los espacios dejados por las mermas en el suministro de otras naciones y a consolidarse, bajo principios de soberanía, como el proveedor confiable y seguro que los mercados globales exigen frente a la inestabilidad de otras latitudes.
Estos avances comienzan concretándose gracias a los recientes ajustes y reformas jurídicas y contractuales impulsadas desde el Ejecutivo Nacional para generar mayor confianza e inversión del capital financiero internacional. Además de la paulatina normalización de las relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos, estas adecuaciones han permitido materializar una serie de contratos operativos con gigantes energéticos globales como Chevron, Repsol, Eni, Maurel & Prom, BP y Shell. A este sólido grupo se suma la importante alianza estratégica firmada el día de ayer con Schlumberger (una de las mayores empresas de servicios petroleros a nivel mundial), para impulsar la transferencia de tecnología de vanguardia en nuestra exploración y perforación. Es decir, en este primer semestre se han generado las condiciones estructurales para enrumbar nuestra producción hacia los 2 millones de barriles diarios.
Aunque el levantamiento definitivo de las medidas coercitivas unilaterales sigue siendo una exigencia vital para normalizar la fluidez financiera de nuestra industria, el camino hacia la recuperación ya está trazado y en marcha. Afrontamos lo que resta de año con optimismo, sumando cada vez más barriles con esfuerzo propio, incrementando nuestros porcentajes de producción y asumiendo con firmeza nuestro rol irrenunciable como garantes de la estabilidad energética mundial.