De acuerdo con la sentencia emitida por la Conmebol, además de la multa, el club deberá jugar dos partidos a puerta cerrada en condición de local y exhibir un cartel con la frase "basta de racismo, discriminación y violencia" durante la formación de los equipos frente a la tribuna de honor.
Asimismo, deberá publicar en sus redes sociales una campaña comunicacional con el mismo mensaje durante los tres días previos a su próximo partido, aprobada por la Dirección de Marketing de la Conmebol.
Los incidentes del club se produjeron tras la victoria 1-2 de Carabobo, cuando parte de la hinchada local entonó consignas ofensivas contra los jugadores venezolanos, como "los venecos tienen hambre", y se reportó el lanzamiento de objetos hacia el equipo visitante al abandonar el campo de juego.
Estas medidas buscan erradicar la discriminación y la violencia en los encuentros organizados por la Conmebol, reforzando el compromiso de la entidad con el respeto y la integridad de los jugadores y espectadores.