En el partido, los dos equipos se midieron, pero, Venezuela jugó un partido con carácter y contundencia, dándole la oportunidad de firmar uno de los triunfos más importantes en la historia del béisbol del país.
En esta contienda, Japón era considerado uno de los equipos más sólidos del campeonato y buscaba defender el título conseguido en la edición anterior. Sin embargo, el equipo venezolano mostró personalidad en el diamante y terminó imponiendo su juego ante los asiáticos.