El hecho ocurrió mientras el rosarino se encontraba saludando a uno de sus hinchas, quien le pidió un autógrafo.
En ese momento, un fanático corrió hasta el lugar en el que se encontraba, lo abrazó y lo tumbó al suelo, mientras el personal de seguridad intentaba atraparlo.
En ese momento, Messi se levantó molesto, aunque sin lesiones, mientras el caos obligó a acelerar el final del partido.
Messi y sus compañeros viajaron a Puerto Rico para el partido de exhibición contra el conjunto ecuatoriano, que debía disputarse como amistoso de pretemporada el 13 de febrero, hasta que Messi sintió molestias en el tendón de la corva y el partido fue reprogramado a instancias del promotor del evento.