La atleta de 41 años reveló que los médicos lograron evitar la amputación de su pierna tras el accidente
Deportes.- La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn, compartió a través de las redes sociales una actualización sobre su estado de salud, luego de que fuera intervenida quirúrgicamente por el ligamiento roto en su rodilla izquierda que sufrió durante la final de descenso de los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia.
En una publicación la esquiadora relató la magnitud de sus lesiones y los procedimientos médicos a los que fue sometida, así como los desafíos que enfrenta en su recuperación. La atleta de 41 años reveló que los médicos lograron evitar la amputación de su pierna tras el accidente.
Vonn explicó: “Tuve una fractura compleja de tibia y de peroné, y la razón de su complejidad fue el síndrome compartimental. El síndrome compartimental se produce cuando un traumatismo en una zona es tan fuerte que la sangre se acumula. Básicamente, lo aplasta todo: músculos, nervios, tendones, y muere”.
La deportista también agradeció al doctor Tom Hackett por intervenir en el momento crítico: “Si no me hubiera roto el ligamento cruzado anterior, lo cual me habría ocurrido de todos modos en este accidente, el doctor Tom Hackett no habría estado allí. No habría podido salvarme la pierna”.
En su mensaje, Vonn confesó que necesitó una transfusión de sangre tras una de sus cirugías debido a la baja hemoglobina causada por la pérdida de sangre. “Estuve en el hospital un poco más de lo esperado porque tenía la hemoglobina muy baja. Estaba sufriendo mucho, el dolor estaba un poco fuera de control y tuve que recibir una transfusión de sangre. Eso me ayudó mucho, superé la etapa y ahora estoy fuera”, afirmó.
La recuperación de la ex campeona olímpica se presenta compleja. El doctor Bertrand Sonnery-Cottet, especialista en ortopedia y cirugía de rodilla, advirtió en declaraciones a RMC Sports que lesiones de esta naturaleza pueden derivar en amputación, aunque aclaró que en este caso se logró evitar ese desenlace.