El periodista José Oviedo, integrante del circuito de RCR Deportes relató que la gerencia filibustera decidió otorgarle al estratega puertorriqueño una extensión que lo mantendrá al frente del equipo por un par de campañas adicionales.
Luego de una etapa de transiciones en el mando técnico, al parecer, la directiva del Magallanes encontró en Molina la figura de autoridad y conocimiento necesarios para guiar el destino del equipo en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP).
La extensión por dos años no es sólo un contrato; es un mensaje de respaldo absoluto.
Molina, cuya carrera como receptor en las Grandes Ligas lo levó a las puertas de la inmortalidad en Cooperstown, inyectó una filosofía de juego basada en la disciplina defensiva y la gestión estratégica del pitcheo, rasgos que la gerencia desea convertir en la identidad del club.
Y es que desde su llegada, el Marciano generó un impacto inmediato en la química del vestuario. Los factores que habrían inclinado la balanza para esta renovación incluyen:
- Liderazgo indiscutible: Su estatus de leyenda activa le permite conectar con los jugadores veteranos y jóvenes por igual.
- Visión de juego: Su capacidad para leer los encuentros y manejar el relevo, herencia de sus años detrás del plato.
- Estabilidad institucional: Evita la incertidumbre de buscar mánager año tras año, lo que permite una planificación deportiva más robusta.
- Con la permanencia de Molina asegurada, el siguiente paso para la gerencia valenciana será confeccionar una nómina que se ajuste a las exigencias del boricua.