Luego de la victoria inglesa ante Serbia por un gol, se especulaba por la actitud que debía tomar la selección de "los tres leones" ante Dinamarca, de ser más incisiva y decisiva en la parte ofensiva. Y a pesar de tener todas sus piezas al inicio del encuentro, Inglaterra solo pudo hacer un gol en la primera mitad y terminó concediendo una diana.
El gol británico fue obra de Harry Kane que pateó el balón tras una rápida gambeta de Kyle Walker quien le cedió el balón al goleador. Sin embargo, Dinamarca empató 16 minutos después tras un zapatazo de Morten Hjulmand desde más o menos 25 metros de distancia.
En la segunda mitad, Gareth Southgate movió el banquillo, Trent Alexander-Arnold fue sustituido por Conor Gallagher. Phil Foden y Harry Kane salieron por Ollie Watkins y Eberechi Eze. Finalmente Jarrod Bowen entró en sustitución a Bukayo Saka. Estos cambios técnicos le valieron múltiples críticas al seleccionador inglés.
Y a pesar de la realización de los mismos, el encuentro se mantuvo en tablas, lo que dejó a Inglaterra con 4 puntos y Dinamarca con 2, empatados con Eslovenia, mientras que Serbia ostenta solo una unidad.