Momentos antes, Díaz se encontraba festejando con sus colegas tras lanzar un noveno inning perfecto de tres ponches para sellar el triunfo 5-2 que le dio a los boricuas, sin embargo, repentinamente el jugador se desplomó al suelo y comenzó a sujetar su pierna derecha.
El coach de pitcheo Ricky Bones y un fisioterapeuta prestaron auxilio para llegar a la cueva, todo esto mientras que su hermano, Alexis, lloraba al ver que Edwin era sacado en sillas de ruedas.
Por su parte, Francisco Lindor, compañero de Díaz con los Mets de Nueva York y torpedero de la selección puertorriqueña miraba atónito con las manos puestas sobre su cabeza.
Sobre esta situación, los Mets informaron en un comunicado difundido aproximadamente una hora después del juego que Díaz sufrió una lesión en la rodilla derecha y se someterá a resonancias el jueves. El mánager de Puerto Rico Yadier Molina dijo que Díaz fue examinado en el estadio.
“Yo estaba abrazando a nuestros coaches en la cueva. Levantamos la mirada y ahí estaba Edwin postrado”, dijo Molina.
“No sabía qué hacer. No sabía cómo responder. Tampoco sabía qué decir. Me sorprendió". “Duele ver a alguien que trabaja tan fuerte como Edwin, verlo así postrado. Es algo triste”, añadió.