Los 90 minutos fueron muy parejos, incluso los locales tuvieron mayor posesión y la misma cantidad de disparos al arco. Sin embargo, la balanza se inclinó a los de Anfield gracias a un gol realizado por el joven futbolista Elliott al minuto 13.
El británico de tan solo 19 años, recibió un pase en la mitad de la cancha y de manera sutil le pegó con su pierna izquierda para ponerla en el rincón de la arquería custodiada por el guardameta de los Wolves. Ese único gol fue sufi- ciente para que los de Klopp se encaminaran a quedarse con el partido y avanzar a la siguiente fase de la Copa de la Liga inglesa.
El Liverpool no venía transitando de manera cómoda en el torneo local por lo que se podía pensar que este compromiso sería de mucha complejidad.