Colombia tomó la iniciativa desde el pitazo inicial. Adelantó sus líneas, monopolizó la posesión y buscó inclinar la cancha a su favor. Sin embargo, Venezuela no perdió el orden.
La Vinotinto cerró los espacios frente a su arco y esperó con paciencia el momento para golpear. Cada recuperación del balón se transformó en un intento de contragolpe, buscando sorprender a una defensa cafetera que dejaba metros a sus espaldas.
Con esta victoria, Venezuela clasificó a la final de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde disputará la medalla de oro frente a México.