La clasificación hacia el próximo torneo fue gestionada con absoluta solvencia por el técnico Zlatko Dalio, quien lidera el proceso desde 2017. Croacia aseguró el liderato del Grupo L en la UEFA a falta de una jornada mediante un triunfo por 3-1 ante Islas Feroe, dejando sin opciones a Chequia. El combinado concluyó invicto con siete victorias y un empate, registrando 26 goles a favor, entre los que destacaron seis tantos de Andrej Kramario y cuatro de Ivan Perišic.
A sus 40 años, Luka Modric permanece como la brújula de un equipo que evoca la gesta de Rusia 2018. En aquella edición, tras vencer a Nigeria, Argentina e Islandia, los croatas superaron tres prórrogas consecutivas ante Dinamarca, Rusia e Inglaterra. Aunque cayeron 4-2 en la final contra Francia, el hito generó un orgullo nacional imborrable, provocando que más de medio millón de personas recibieran a los futbolistas en las calles de Zagreb.
De cara al reto de 2026, las sensaciones se asemejan a las de la última edición en Catar. Aunque igualar un tercer podio consecutivo representa una tarea compleja, Dalic mantiene su confianza en figuras consolidadas como Joško Gvardiol y Ante Budimir. La intención del cuerpo técnico es amalgamar la jerarquía de los futbolistas más experimentados con el ímpetu de una nueva generación de relevo para sostener su estatus competitivos en la élite.