Merino confesó haber sufrido al tener que presenciar desde fuera la conquista de la Premier League, especialmente durante los baches del equipo, aunque aseguró sentirse partícipe del éxito. El futbolista calificó los eufóricos festejos del título liguero como la “prueba de fuego” definitiva para su recuperación: “Si mi pie aguantaba esos saltos, ya podía aguantar cualquier cosa”, afirmó con optimismo, destacando que las molestias han quedado en el olvido.
Con la mirada puesta en la final ante un rival que prevé muy agresivo y de ritmo alto, el internacional español se declaró “más que listo” para ponerse a las órdenes de su entrenador y, a largo plazo, regresar con la Selección. Asimismo, lamentó las recientes bajas por lesión de compañeros como Fermín y Lamine Yamal, achacándolas a las exigencias del calendario actual.