El sentimiento de gratitud de los creyentes hacia la naturaleza permanece como el eje central de la festividad en el mes de mayo
Cultura.- Los habitantes del estado Aragua conmemoraron el pasado 3 de mayo la tradicional fiesta de la Cruz de Mayo, una manifestación religiosa y cultural que une la fe cristiana con el agradecimiento por la fertilidad de la tierra. La celebración, que marca el inicio del ciclo de cosechas, congregó a fieles para honrar al madero bajo rituales de protección y prosperidad.
La festividad inició formalmente la noche previa con los conocidos velorios de la Cruz, durante la vigilia, los creyentes elevaron rezos y peticiones orientadas a la obtención de mejores frutos en los campos. Para ello, los altares exhibieron imágenes de madera, revestidas con papeles multicolores y flores.
En las zonas costeras de la región, específicamente en los pueblos de Choroní y Puerto Colombia, los fieles se trasladaron a las orillas del malecón. Allí, los pobladores recibieron el amanecer bajo el ritmo del tambor y bailes tradicionales en honor a la Cruz. El sentimiento de gratitud de los creyentes hacia la naturaleza permanece como el eje central de la festividad en el mes de mayo.