Por el momento no hay indicios de que la tormenta concluya, destaca el organismo. La última vez que se registró esta intensidad fue entre el 19 y 21 de enero, cuando se registró una de las más fuertes de la década, la cual estuvo a punto de llegar al nivel geomagnético máximo, G5.
Las tormentas geomagnéticas son perturbaciones temporales, intensas y rápidas en el campo magnético de la Tierra, causadas por la potente actividad del Sol que logra acercarse a nuestro planeta, como sucede con el viento solar y las eyecciones de masa coronal (CME).
Es importante señalar que este evento no representan un peligro directo para la salud humana. Aunque existen estudios sobre posibles molestias físicas leves, no hay evidencia de riesgos graves para las personas.
Además, las tormentas geomagnéticas son monitoreadas constantemente por institutos científicos y agencias espaciales (como la NOAA) para proteger la infraestructura tecnológica.