Tras analizar miles de millones de estas mediciones mediante la técnica de heliosismología, los científicos pudieron mapear los movimientos y la rotación del plasma caliente en el interior del Sol, identificando bandas de rotación más rápidas y más lentas. Los resultados muestran que estas bandas de rotación forman un patrón de flujo en forma de mariposa, reflejando la migración de las manchas solares que más tarde emergen en la superficie de la estrella.
Localizando el origen del "motor magnético"
Al rastrear su origen, los investigadores identificaron una capa llamada "tacoclina", una zona de transición donde cambian bruscamente las condiciones de rotación dentro del Sol. En esa región profunda se generan intensos flujos de corte que alimentan los campos magnéticos solares.
La información sobre el sitio donde opera el dínamo solar podría ayudar al perfeccionamiento de los modelos utilizados para pronosticar su actividad, como erupciones solares y eyecciones de masa coronal, capaces de afectar satélites, sistemas de comunicación y redes eléctricas en la Tierra. Además, el conocimiento obtenido de este 'motor magnético' podría aplicarse al estudio de otras estrellas con ciclos magnéticos similares en la galaxia.