Unos 30 textos en antiguas lenguas índicas aparecen grabados en las paredes de las tumbas. Uno de los viajeros más 'activos', un tal Cikai Korran, escribió su nombre al menos ocho veces en tamil antiguo. Su firma, situada a unos 5 o 6 metros de altura sobre la entrada de la tumba de Ramsés IX, plantea un enigma: se desconoce cómo este pudo grabar su nombre a esa altura.
Los nuevos descubrimientos se suman a la creciente evidencia de la presencia de personas del sur de Asia en el antiguo Egipto.
El Valle de los Reyes, ubicado en la orilla oeste del Nilo, cerca de Luxor, es uno de los sitios arqueológicos más famosos del mundo. Durante el Imperio Nuevo sirvió como lugar de enterramiento para faraones y nobles egipcios.
Según el estudio, las inscripciones recién descubiertas datan aproximadamente de los siglos I al III d. C. En aquella época, Egipto formaba parte del Imperio Romano y el Valle de los Reyes era un destino turístico histórico.
¿Quiénes fueron los autores de las inscripciones?
Los historiadores creen que Cikai Korran era originario del sur de la India, pero se desconoce su estatus y profesión. Pudo haber sido comerciante, diplomático o mercenario; lo relevante es su afán por dejar una huella que los turistas modernos pudieran identificar. "Cikai Korran vino aquí y vio", reza su inscripción en tamil.
Otro viajero, llamado Indranandin, dejó una inscripción en sánscrito del siglo I d. C. en la que se autodenominaba "enviado del rey Kshaharata". La dinastía Kshaharata gobernó parte de la India durante el siglo I d. C., aunque no está claro a qué soberano servía este mensajero.
Dado que Egipto estaba bajo dominio romano, es posible que Indranandin atravesara el Valle de los Reyes en su camino hacia Roma, según sugiere Ingo Strauch, profesor de la Universidad de Lausana (Suiza).
Antiguas comunicaciones globales
Las rutas comerciales a través del océano Índico y el mar Rojo conectaban la India con Egipto y el Imperio romano. Los barcos transportaban regularmente especias, textiles, piedras preciosas y otros productos entre ambas regiones.
Puertos egipcios como Berenike y Myos Hormos, ambos en el mar Rojo, sirvieron como puntos de entrada clave para comerciantes y viajeros procedentes de la India.